Fue una agradable sorpresa. En consonancia con resto de la cartelera mundial, la red comercial de cines del país estrenó el último tributo del director Woody Allen a Europa. Vicky Cristina Barcelona le dio a Penélope Cruz su Oscar. Midnight in Paris estuvo entre las nominadas a los últimos Premios de la Academia. Ahora, el legendario director da rienda suelta a su ven mas graciosa y nos regala To Rome with Love. Y como el nombre lo dice, los protagonistas de la historia no son el grueso de actores reconocidos que participan. Para nada. Ellos son simples accesorios.

Las verdaderas estrellas de la película son Roma, y el amor. Un grupo de parejas parejas, algunas italianas, otras estadounidenses, residentes, turistas, convergen en la Ciudad Eterna. Cada una de las historias son independientes. No convergen ni en espacio ni tiempo. Pero tienen un mismo escenario y comparten un hilo conductor: el fino humor del guión escrito por Allen.

Escoja usted la historia que mas le apetezca, como si fuese un menú de las mejores pastas. Tenemos la típica historia de la turista que se enamora del galán italiano y las consecuencias que esto tendrá en la vida de los padres de ambos, una pareja estable cuya vida es puesta de cabeza por una amiga inestable, un padre italiano común y corriente que conoce el dulce sabor de la fama, un matrimonio que terminan viviendo cada uno por su cuenta un affaire atípico.

Son simples retazos de estas historias, que derrochan diálogos simpáticos y situaciones ocurrentes. Todos filmadas con un estilo sobrio y placentero, como si se tratase de un tour por Roma. Mientras los protagonistas se enredan y desenredan en su madeja de amor y pasión, asistimos a los lugares mas emblemáticos de la ciudad.

Tan relajados estamos que incluso perdonamos un par de gazapos del escritor y director, que posiblemente hayan sido intencionales, como parte de la broma que resulta ser la película. Y es que amor y placer son humor en esta cinta.

Todos se divierten. Allen como director, escritor y uno de los protagonistas. El resto del reparto igual se relaja y disfruta en sus respectivos roles. Me quedo con Penélope Cruz hablando italiano. Imposible no recordar a Sofía Loren. No pierda de vista a Ellen Page, dando rienda suelta a esa verborrea que la hizo tan conocida en Juno. No pierda la oportunidad y demuestre a los cines comerciales del país que el humor y el amor tienen espacio en la cartelera de nuestro país. No se la pierda