El costoso viaje de superación personal

Calificación: Regular

No soy fan de la sonrisa de la Julia Roberts. Su actuación mas revelante, la oscarizada Erin Brockovich (2000) no me parece su mejor trabajo, y su filmagrofía es bastante regular.Roberts apuesta nuevamente por reconstruir los pesares y triunfos de otra mujer de la vida real, al adaptar para la pantalla grande las vivencias de la periodista Gilbert Elizabeth durante el año sabático que se recetó para superar sus crisis personales buscándose a sí misma por Italia, India y Bali. Sí, es de nuevo Brocovich, pero sin el pronunciado escote y unas cuantas arrugas más.

El primer problema de la cinta es que está absolutamente dirigido a un público específico. Mujeres que por una u otra razón sienten que se encuentran pérdidas en sus vidas y relaciones personales. Pero mientras en la vida real muchas de estas mujeres deben convivir con sus dudas y frustraciones luchando por salir adelante en la vida, en muchos casos con hijos incluídos, en el mundo “complicado” de Liz Gilbert (Roberts) los problemas se resuelven viajando durante todo un año por lugares paradisíacos, comiendo comidas exóticas y encontrándose un galante príncipe azul dispuesto a lamer las heridas de su corazón.

No me mal entiendan. Cada quien tiene derecho a encontrar el camino que mas lo regocije de la manera que mejor le parezca. Millones de mujeres seguro lo encuentran abrazando a sus hijos o esforzándose para salir adelante. Otras se pueden pagar un costoso viaje de descubrimiento personal.
Pero el filme tropieza al tratar de imponer un modelo de descubrimiento personal que en la mayor parte del mundo real es sencillamente imposible. Por lo menos la cinta reconoce por medio de un guiño esta situacion, cuando un novio post divorcio de Gilberts admite que no puede hacer su “viaje” de descubrimiento personal debido a que no puede costearlo.

Lo cinta adémas es un vehículo facilista parecido a un juego de mesa. Por lo menos en estos las pistas para encontrar están ocultas. En el filme, Liz no tiene que molestarse por encontrarlas.

¡Éstas le salen al camino! Un desfile de personajes secundarios que siempre le dicen a la protagonista las palabras correctas en los momentos correctos. Todos pueden unirse a la fiesta de consejos. Desde la mejor amiga, pasando por una sueca viviendo en Italia, luego tenemos a un estadounidense expatriado en un culto religioso indio y si quiere más pues el menú le ofrece hasta un simpático gurú balinés.

Pero…momento. Recuerdan que decía que no era fans de la millonaria sonrisa de la Roberts. Pues en esta cinta resplandece, junto a sus demás facciones. Roberts es convincente en su búsqueda personal. Por mas superflua que sea. Ella junto a un efectivo reparto son lo mejor que se puede conseguir de este producto facilista de superación personal. Al menos los consejos de cartón disperdigados por el filme pueden ayudar más a una pérdida alma femenina que las tonterías de Sex on the city 2.