Un policía malo y justiciero

Calificación: Regular

Los policías corruptos están de moda en Hollywood. Los Oscares en sus últimas ediciones han tratado con cariño y justicia este género. El galardón a Denzel Washington por su trabajo en Día de Entrenamiento (2001) y el merecido reconocimiento a la trayectoria de Martín Scorcesse con el premio a Los Infiltrados como la mejor película del 2006, son algunas de las flores de la Academia.

Los previos antes del inicio de la cinta que protagoniza esta columna nos informan de la llegada de más proyectos fílmicos que explotan los conflictos emocionales de quienes están a ser los guardianes del orden social.

Tratando de encontrar un lugar en este apretado espacio, llega Reyes de la Calle, dirigida por David Ayer, un conocedor del tema que así como ha alcanzado la gloria con Los Ángeles al Desnudo, también tocó fondo con Harsh Times, un filme que casi acaba con la carrera del nuevo Batman, Cristian Bale.

Ambientada en la dura jungla urbana de Los Ángeles, la cinta sigue los pasos del detective Tom Ludlow (Keanu Reeves), un policía que no duda romper las reglas con tal de hacer justicia. Protegido por su jefe, el capitán Jack Wander (Un explosivo Forrest Whitaker brindando otra gran interpretación) Ludlow se ve involucrado en la muerte de su ex compañero, un incidente que lo enfrenta al dilema de tener que enfrentar a sus colegas, tan sucios como él.

La trama no tiene nada de novedosa e incluso en algunos puntos se llegan a extremos cursis, como en las últimas escenas. La película es como un sismógrafo. Tiene un sube y baja constante en su nivel de calidad que da la impresión que hubo muchas manos en ese guión. Las secuencias son tan dispares que a veces pareciera que estamos viendo dos películas distintas.

El otro gran problema es Reeves. Buscando como quitarse de encima el estigma Neo que le endosó el súper éxito de Matrix, el papel de Ludlow era una gran oportunidad que desperdició lastimosamente. Además de ser el policía malo menos convincente que he visto en el cine, es abrumado por la pirotecnia Whitaker y la sorpresa de calidad que dio la interpretación de Chris Evans (La Antorcha Humana de los Cuatro Fantásticos).

El resto del reparto, plagado de exitosos comediantes de la televisión estadounidense, son mucho mas esforzados en sus roles, quedando en algunos casos con deseos de ver más de algunos personajes. Definitivamente Reeves no era El Elegido para ser un rey de la calle.