Las perturbaciones del éxito

Calificación: Muy buena

Es una movida inusual, la red de cine comerciales del país decidió poner una cinta sobre un adicto al sexo en horarios comerciales. Una decisión celebrada para aquellos que clamamos de vez en cuando un poco de cine que aborde temas serios y adultos, en vez de las concebidas superproducciones comerciales sin ton ni son.

No importa que Shame desde hace meses éste circulando en las calles, ni que incluso ya esté disponible en Netflix. La pantalla grande sigue siendo la mejor opción para apreciar un cine que mas alla de lo perturbante del tema, permite apreciar el esfuerzo histriónico de actores verdaderamente entregados a su personaje.

Michael Fassbender se entrega cuerpo y alma en su rol como Brandon, un adicto al sexo. Su mente y alma están entregados al pago por servicios sexuales, y un consumo obsesivo de toda la pornografía que usted siquiera pueda imaginar.

Un momento. No crea que estamos ante una cinta que raye en lo XXX. Para nada. Estamos siendo testigos de un estudio detallado de una patología autodestructiva, en un ser que bien podría se cualquiera de nosotros o quienes nos rodean en nuestras rutinas diarias. Más allá de sus depravaciones, Brandon es el típico ejecutivo exitoso de un poco más de 30 años, soltero, y con el mundo rendido a sus pies.

Pero el no puede complementar sus logros profesionales con una estabilidad emocional. Lo intenta, pero no lo logra. Ni siquiera el enfrentar la responsabilidad de guardar con bien a su despreocupada y promiscua hermana Sissy, soberbiamente interpretada por Corey Mulligan.

Ellos intentan complementarse, ser seres “normales”. Somos testigos de muchos intentos por lograrlo, filmados en tomas largas y sin cortes, en la que los actores dan la mayor naturalidad a las perturbaciones que los agobien. Pero no dejan de ser seres humanos. En el momento mas frágil de la cinta, Brandon llora en silencio ante la profunda y hermosa interpretación de Sissy del clásico New York, New York. Lo reto a que no sienta como se le aprieta su corazón. No se sienta mal. Nadie puede ser una roca las 24 horas vida. Por mas enfermos y adictos que seamos. No pierda oportunidad de disfrutar esta cruda película antes que la taquilla la sepulte. Sería una vergüenza de su parte perdérsela.