Calificación: Regular

No sé cual caso es más lamentable. El de Diane Lane o Maria Bello. Buenas actrices y con todo el sex appeal que exigen los altos estándares hollywodenses. Atrapadas en papeles insulsos que no fueron diseñados para explotar su potencial.Bello da lástima en la fotocopia al carbón mas descarada de una película en el año, La Momia: La tumba del Rey Dragon. Lane por lo menos puede entregarnos una muestra mas interesante en Sin Rastro. La de una madre, viuda y sexy cuarentona con la que cualquier nerd adolescente se sentiría a gusto conversando sobre Internet, espejos virtuales, direcciones IP y todo lo que se les ocurra sobre el mundo digital.

Lane es una agente especial del FBI experta en atrapar a cualquier criminal que opere en la red. Trabaja sólo de noche y así comparte tiempo con su pequeña hija. Un criminal explota el morbo natural en los seres humanos, llevándolos a nuevo nivel. Crea un sitio web en la que se puede ver en tiempo real la mortal agonía de una persona. A mayor cantidad de visitas al sitio, se acelera el fin de la víctima.

La cinta se desarrolla con el mismo estilo de un capítulo de cualquier serie televisiva policial sobre asesinatos. Está llena de clichés y la cacería del asesino no brinda una una pizca de emoción, mucho menos las deducciones y pistas que llevan a dar con él.

Pero, este filme tiene un par de elementos rescatables que honestamente no esperaba encontrármelos en una producción tan desechable. Hay que reconocer la originalidad de los métodos de tortura y muerte utilizados por el psicópata de turno. Inteligentemente crueles y mórbidos, ya quisieran los productores de las sagas de Saw o Hostal haber contados con estos artilugios para sus matanzas sin sentido.

El otro elemento es el debate moral que intencionalmente viene encubierto en la cinta. El personaje de Lane lo rescata al mencionar el caso del periodista Daniel Pearl, cuyo asesinato fue colocado en la red como un grotesco espectáculo mundial. En la cinta, la policía advierte al público que no visite al sitio para evitar convertirse en cómplices indirectos de las muertes. Pero el número de visitas aumenta. Hay una especie de advertencia acerca de grado de degradación del alma humana en tiempos de la aldea global.

El climax de la cinta lo deja bastante claro. Uno de los personajes principales es baleado frente a la webcam con la que graban los lentos decesos. Luego que vemos la imagen del cadáver, un acercamiento nos lleva a leer un comentario en el chat room del fatídico sitio: “¿Cómo puedo hacer para descargar este video?”